Otra aportación.

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Nos ha llegado al correo otra aportación en forma de crítica a las reivindicaciones y formas de lucha que están adpotando la asamblea de filosofía y filología de la Complutense, La Caverna siempre ha querido que esto sea una herramienta para abrir debate y crítica en el seno de nuestra facultad, por eso publicamos esto a pesar de que no es nuestra opinión ni la compartimos.

 

Contra Bolonia, contra la Universidad.
Don Anónimo

Desde que ha empezado esto del “No a Bolonia” se han empezado a hacer
reivindicaciones a diestra y siniestra que valdría la pena aclarar, comentar
y desarrollar.
Antes de cualquier cosa, debo señalar mi absoluta simpatía con el movimiento
en lineas generales: cualquier cosa que diga “No” a lo que se nos quiere
imponer desde arriba es bienvenido y agradecido me sumo al corro de voces.
Sin embargo, no puedo evitar darme cuenta que por cada “No” que decimos al
poder, tenemos que decir un “Sí”. Me explico: Una cosa esestar contra
Bolonia y otra muy distinta ‘defender’ la Universidad. No sin tristeza
descubro que al lado del reclamo contra Bolonia se alzan reivindicaciones,
apologías y “a favores” de la Universidad… (llenas, por otro lado, de
buenas intenciones, pero) que no logro casar la una con la otra de manera
alguna:
Sinceramente creo que estar contra Bolonia es estar contra la Universidad…
Me explico: No me refiero a la Universidad en tanto ‘espacio público’, sino
creo entender que la Universidad es más Universidad en la medida en que se
va suprimiendo, justamente, este espacio público. ¿Cómo va a ser ‘pública’
si hay que matricularse? ¿Cómo va a ser ‘pública’ si se nos dan notas,
papelitos, circulares, licenciaturas, masters, CAPS y demás parafernalia que
sólo puede tener su estamento último en la formación de individuos, de
personas funcionales, de trabajadores, profesores, etc.? La verdad no es un
tema simple, ni pretendo despacharlo aquí, así como así, y la verdad estaría
bien que se debatiera un poco más sobre el asunto… ¿Qué hay de salvable en
la Universidad? ¿Qué se pretende con estas ‘defensas’ que no son sino meras
reformas de algo que en su ‘esencia’ busca erradicar de todas las maneras
posibles el ‘espacio público’?
No se me malentienda: repito que es buena, necesaria e impostergable esa
lucha contra Bolonia (reforma educativa que más o menos viene a dar la razón
a que la Educación es justamente la erradicación progresiva de todo ‘espacio
público’, donde la Universidad se convertiría en su forma más refinada), sin
embargo sus prontas reivindicaciones de la Academia, del trabajo como
profesor, del estudiante como mero sujeto de matrícula, la verdad me
preocupa y me desanima… Me desanima por ver que al fin y al cabo, que el
hecho de que los estudiantes sólo se preocupen de sí mismos (de la defensa
de estos rescoldos del ‘espacio público’) vienen a confirmar la idea de que
lo único que se viene a hacer aquí es a preocuparse por el futuro de ‘uno’,
en tanto que tenga una ‘buena formación’, ‘facilidades de pago’, ‘empleo
accesible’, etc., y no se oye, ni por casualidad algún reclamo contra la
forma estructurada de la propia sociedad… Reclamo del todo justo y
necesario para realmente combatir Bolonia y su significado…
Bolonia, en resúmen, viene justamente con esas mismas ‘buenas intenciones’
que quienes reclaman la ‘defensa de la Universidad’, Bolonia viene a hacer
más Universidad de lo que la Universidad es… Ya que si hay algo salvable
en este edificio, en sus organizaciones, en el encuentro común y libre de lo
que sucede en este extraño espacio abierto (que nos empeñamos en llamar
Universidad) no sucede en tanto que es Universidad, sino en tanto que es
otra cosa… ¿Qué cosa sea?, no lo sé muy bien, simple y llano espacio
público que las licenciaturas, masters, academia y demas basca están
perpetuamente aniquilando…
Espero abrir un debate… ¿Qué es Universidad? Hablen… digan, ¿qué
piensan?
Salud.

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10 comentarios en “Otra aportación.

  1. Es decir, que propones que la Universidad sea pública de verdad. Pero cuando intentas desarrollar esto te atascas y no sabes ni lo que quieres decir. A ti te parece que todo tiene que ser público: los títulos, el aprendizaje, que se rellenen las matrículas ¿públicamente?… y supongo que también que cuando se vaya al baño no se haga personalmente, sino públicamente.
    Perdona pero el aprendizaje y el esfuerzo son personales, cada uno ha de buscarse su propio bien y formación para desarrollarse como estudiante y sobre todo como persona, sin perjuicio de que por sus ideas luche para que se beneficien otros de lo que considera justo.
    Bueno, y también planteas que aprovechando que el Tajo pasa por Toledo, no se reivindiquen otros aspectos políticos. ¿Pero más aún? Si todas las manifestaciones relativas a Bolonia están plagadas de banderas comunistas, vascas, cubanas… e ¡incluso anarquistas! Está el asunto muy politizado, y eso sí que es un problema; porque hay muchos que se distancian del plan Bolonia por la politización con que se inunda la oposición; politización que aprovechan también los precursores del nefasto cambio universitario, pues consideran que es cosa de unos locos de extrema izquierda.

  2. Don Sinónimo

    No sé a qué viene lo de ir al baño. Sinceramente, no creo que venga al caso… Y no, no digo que la Universidad tenga que ser algo, ni pública ni privada… Sino que la razón de que se necesite una Universidad… sea como sea, es ya motivo de tristeza.

    Pues si es necesario combatir Bolonia, no es para que “cada uno” tenga un mejor “futuro”, sino porque es el símbolo de lo que está sucediendo en todos los ámbitos, mucho más allá de la mera lucha estudiantil…

    No intento desarrollar nada y esa es la razón de que crees que el escrito se atasca… todo lo contrario: es justamente esos afanes de construir los que nos tienen en el lugar que nos tienen: ¿Acaso crees realmente que todos los partidarios de Bolonia, no ‘creen’ que se construye una mejor Universidad con ello?

    Hoy más que nunca, cuando el mercado laboral está saturado y todos los jovénes afilan los dientes para entrarle a mordidas a cualquier puesto, es cuando el Estado de Bienestar, insostenible, se da cuenta de que la educación, como cualquier otra cosa, es un objeto de valor de cambio, una inversión, una producción y como tal la trata, vendiéndola al mejor postor…

    Por ello es importante desquitarse de la idea de que “el esfuerzo es personal” que “yo y mis notas somos lo mismo y mis notas son mías”… eso es mentira, y si no te das cuenta de ello es que tienes demasiada fe en esta mentira de la educación que no es mas que un filtro, una separación, un pasapuré para ver quién tiene la fuerza para pasar del otro lado, y quién no… (que empiezen a hipotecar las carreras es apenas un adelanto de ese “esfuerzo personal”).

    Sigamos—>

  3. 1. ¿Universidad pública o privada?
    2. ¿Cómo que la necesidad de tener universidad es preocupante? Lo preocupante sería no tener universidad.
    3. El esfuerzo personal es la única manera de aprender. Bolonia pretende que dejemos de estudiar como ahora; a cambio se proponen nuevas metodologías pedagógicas de las que tal vez estés al tanto.
    Claridad y concisión. Por favor.

  4. Don Antónimo

    1. ¿Universidad pública o prviada?

    La pregunta no se puede responder así como así. Evidentemente lo mejor es que sea pública… pero por “pública” yo no entiendo únicamente ‘subsidiada’ o ‘barata’, ni siquiera con ‘libertad de cátedra’. Al menos, así me lo parece… puesto que si pensamos en los motivos por los cuales existen las universidades y los universitarios, nos damos cuenta que lo último que importa aquí es ‘aprender’ o ‘instruirse’, salvo exepciones (como las carreras de filosofia, historia y otras pocas)… la gran mayoría de estudiantes está estudiando para ‘ser alguien en la vida’, para ‘ganar más dinero’, para introducirse en el sistema y producir (y quizá de paso aprobar reformas como esta que nos cae encima)…

    Puesto de lo que todo esto se trata es de establecer a la educación como otro bien más dentro del aparato de consumo que padecemos encima… ¿Qué hace Bolonia y estos Masterse Pedagójicos -ademas de los miles de cursillos y seminarios, ciclos de conferencias y demás parafernalia- que simplemente reiterar el valor de cambio de la educación? Según estudies, se te pagarán mejores salarios… y si es así… ¿por qué no comercializar con ello?

    Por ello, aunque en el fondo la Universidad siga siendo pública, en la medida en que no cobren tanto y no nos empiezen a hipotecar la vida desde tan temprana edad… ¿qué cambiará con ello? ¿No son formas de que siga pasando lo mismo? Por ello creo que estar contra Bolonia no es suficiente, sino que hay que cuestionar todo lo implicado con la educación desde el principio…

    2.Que la universidad es preocupante.
    Ya más o menos te he expuesto lo que me parece preocupante al respecto de esta institución… Que el universitario no está estudiando sino para ser un soldadito más en el sistema… Y como mucho celebrar con un par de conferencias y fotitos en los pasillos, sus años de jubilosa rebeldía…

    (quizá soy un poco exagerado, pero igual hay que exagerar para que se nos haga patente lo triste de la situación)

    3. Esta parte habría que contestarla mas despacio y más filosóficamente… Eso del esfuerzo personal no acabo de creermelo… Me parece demasiado sospechoso… entiendo la buena intensión con que lo dices, pero decir que ‘mis notas’ son mis notas (aunque te las haya puesto un maestro) o que ‘mi saber’ es mi saber (auqnue lo hayas aprendido de los libros) y que ‘mi matrícula’ es mi matrícula (aunque esté subsidiada), no se me acaba de hacer claro…

    y como te repito… me parece el principio de esa mentira que nos quieren vender con Bolonia, (más sanidad de finanzas, mejores planes pedagójicos, mejor enfoque ‘para el alumno’, etc.) bienen sobre esa tramposa división que nos dice que ‘yo’ soy yo y mi esfuerzo es mi esfuerzo…

    No soy ni claro ni conciso… no creo que se pueda ser con un tema como este… hay muchos cabos sueltos… Siempre…

    Saludos

  5. Sergio

    La verdad es que no eres muy claro. No te entiendo, me parece que no debo ser el único. No sé siquiera si te entiendes tú mismo.

    1. En la universidad se aprende y se forma uno. La sociedad de consumo en la que estamos viviendo y a la que nos incorporamos también con la universidad es mejorable, desde luego, pero ese es otro tema. Sin embargo esto no quiere decir que acabemos con la universidad. Precisamente es la institución con más potencia para poder plantear alternativas sociales, pues para eso hace falta un plan teórico fuerte.

    3. ¿Cómo que no te crees lo del esfuerzo personal? ¡dime sino cómo se aprende!

  6. Don Pseudónimo

    1. La universidad es mucho más que una escuela, es un órgano de poder. Es una manera, a la par que normaliza -academiza- las opiniones, recrea el sistema pirámidal y selección de clases. La universidad, sea como sea que haya nacido, inmediatamente fue apropiada para funcionar como recultamiento de curas, de hombres de ciencia -y ciencia entiendida ya en la modernidad como al servicio a la técnica y por ello al dinero, a su “aplicación práctica”- y ahora, repito por si no lo leíste con atención en el último post, a los políticos y pedagogos que establecen y dirigen esta clase de reformas (como es Bolonia y el resto que circulan por ahí).

    No existe plan teórico fuerte que pueda combatir esto desde la universidad en la medida en que el ideal de la sabiduría contemplativa no puede entrar a formar parte del esquema de dirección. De hecho, todas estas reformas están enfocadas a acabar de destuir ese ideal de sabidurría, poniendo en su mira -como en su dia se ha puesto en su mira a los editoriales públicos improductivos- todos los fondos de investigacion y comprometiendo de manera bastante evidente la libertad de cátedra con esto de la supresión del CAP… pero eso sí, todo para que nos ‘formemos’, todo para seguir ‘acumulando’ un conocimiento que no es sino captial educativo… y nada más.

    La formación como esperanza de vida contemplativa o ‘biós theorethicós’ si queremos ponernos aristotélicos, quedará frustrada en la medida en que estén frustrados (y que ya están frustrados desde hace mucho tiempo) todas las instituciones públicas…

    ¿Cómo se puede ser tan ingenuo de creer que la Universidad relamente puede pasar por una plataforma educativa que ‘mejore’ la sociedad de consumo? Más bien la Universidad, sus fenómenos y reformas (jovenes en busca de títulos funcionales y no de vida contemplativa) son parte de esa propia sociedad de consumo en la que funciona…

    2. No me creo lo del esfuerzo personal, porque uno nunca puede llegar a ser persona… o en todo caso, nunca esta la persona sola. Y eso ya se sabe… Por un lado tenemos la biblioteca, y eso acudiendo a la simple inegnuidad infantil nos dice que ni nosotros hemos escrito todos los libros de los que leemos, ni los programas de estudios a los que nos sometemos, ni elegimos de que manera sea ese esfuerzo…

    Y eso si no nos metemos en la manera en que se estructura la forma de calificación: como una metal, un fin, un télos, un DIOS… un modelo normativo al que todo el mundo se somete. ¿Realmente se elige estudiar? ¿Estas estudiando tú o están simplemente calficando esa falsificación de sujeto que es la necesaria normalización burocrática del carné de estudiante?

    Y todo para qué: ¿Para aprobar? ¿Para ser un maestro? ¿Para que la cultura sea gratis? ¿Para que yo, Don Pseudónimo, sepa más que tú y tú menos que yo?

    No…, definitivamente no. La cosa es más pública… y de hecho la cosa rescatable -que evidentemente lo tiene- en la Universidad es en la medida en que se olvida un poco de eso de Universidad que tiene y se vuelve simplemente un lugar públcio en donde la gente se encuentra y conversa… y que de hecho, en esa conversación consigue aprender (quizá sea este el verdadero sentido del que nació la Universidad… pero ya estoy cansado de ‘verdaderos sentidos’ y ‘verdaderas esencias’ y no entiendo porque es tan difícil consebir una sociedad sin ‘Universidad’… si apenas nació y se la apropiaron los intereses privados de la iglesia, del estado, de la empresa privada… o peor aún… de los estudiantes… perocupados por su futuro… (¿mi casita? ¿mi cuenta de movil?)

    Saludos.

  7. La universidad no está orientada a la contemplación desligada del mundo. De hecho, está integrada totalmente en los problemas cotidianos; la filosofía, en este sentido, es la disciplina que pretende hacerse cargo radicalmente de esta cuestión: se esfuerza continuamente por problematizar la realidad y por dar soluciones (esto es la filosofía práctica, la ética, la filosofía política, etc.). La universidad es la institución que representa los mayores logros del ser humano, de alguna manera es la cúspide de lo mejor que hay en el hombre. Y por cierto, sólo se aprende cuando uno se esfuerza, se supera a sí mismo, para avanzar paso a paso; sin duda que las conversaciones pueden ayudar a enriquecer el progreso personal de uno, pero bueno, también el deporte nos ayuda: en fin, que es otro tema. Y esto no quiere decir, querido mío, que cada uno haya de hacer la guerra por su cuenta, o consumir, o todo eso que relacionas tú. No. Es decir, que porque uno se intente formar, se esfuerce, no quiere decir que sea individualista (¡por Dios!). Es como lo que te decía de ir al baño: cada uno va solo y se las apaña solo para orinar, pero eso no quiere decir que sea individualista, que sea un consumista empedernido y que ayude a la explotación de las clases obreras. Pero es que hombre, solo hablar de esto me parece ridículo. Me parece que una parte de la izquierda está destrozando muchas cabezas.

  8. Don Acrónimo

    1. Hablar de la universidad como si ella fuese la facultad de filosofía es demasiado parcial… De hecho, muchas universidades ya se han encargado (tanto desde su formación, como desde reformas constantes e ‘innovaciones’ de planes de estudio) de destrozar cualquier ámbito abierto de la ciencia humana y dirigirla sin más hacia la técnica. La facultad de filosofía es más bien le exepción y no la regla.

    (No quiero pasar a discutir eso de que en la Universidad se haya lo mejor de la humanidad, no tanto porque no sea un tema bastante peliagudo, sino porque no nos ocupa ahora, y la verdad nos llevaría por caminos bastante distintos del que nos tiene aún; pero que quede constancia de que en la Universidad está lo mejor de la humanidad en la medida en que se crea en Dios o en sus sustitutos -llámese como se quiera llamar… lo más probable es que esto te choque… pero como ya te digo, son temas bastante largos de discutir… Te remito a “DE DIOS” de Agustín García Calvo, para que más o menos te des cuenta de lo que digo)

    2. Ciertamente el hecho de aprender no te hace individualista. No es eso lo que he querido decir y si algo de eso se entendió, pues te pido disculpas. Lo que quiero decir es que hay un movimiento, desde la época moderna -posiblemente desde Descartes- que intenta hacernos creer algo así como que por un lado está UNO y por el otro, lo OTRO. Esta cosa tan simple y tan sencilla (esta cosa tan abstracta y tan general) es la que posibilita, en gran medida que se sostenga la sociedad de consumo -y aún muchos más órganos de poder- y sus respectivos avales.

    Esto de que uno es uno y lo otro es lo otro (cosa que si te pones a verla con detenimiento es la que pone en funcionamiento todos los ‘límites’ de los objetos de conocimiento y sin la cual no se podría, en ninguna forma, hacer ciencia) es más o menos la idea común de como se aprende:
    Yo, X, recibo las ideas, conceptos, formas, etc. de lo Otro, sea esto lo que sea. Yo, X, me sirvo de ese conocimiento, porque las cosas, aunque entren en mí, entran y siguen siendo divisibles de mí, siguen estando aparte de mí: una cosa soy yo y otra las cosas que aprendo.

    Esto es lo que quiero desmontar: esta es la mentira. Eso es lo que muchas veces impide ver que lo que hay por debajo del conocimiento no es sino afán económico o técnico… Es decir, que el conocimiento entra a mí para ser controlado, para ser manjeado y por tanto para servirme de él (al fin y al cabo, me lo debe en tanto que yo me he esforzado para llegar a él).

    Y también es cierto, que hacer lo uno, es decir: creer que quien aprende es UNO no es lo mismo que ayudar a la sociedad de consumo. Pero una cosa es cierta: los dos son presa de la misma mentira, que UNO es UNO… y que por tanto, UNO ‘estudia’ o ‘compra’ según lo que él sabe y elige y lo que puede libremente… cuando al fin y al cabo, en el fondo todo pasa por la lógica del dinero, tanto los estudios, como la compra.

    Hoy día la educación, nos guste o no, ya no es ‘formación’ el ‘bildung’ alemán o la ‘paideia’ griega… Hoy día la educación es la pura promesa que puede hacer el estado para la soberanía económica… Es decir, subir un peldaño en la escala de clases…

    (Por cierto, una cosa es que tengamos que seguir estudiando, tengamos que graduarnos, licenciarnos y hacer toda la estúpida parafernalia que nos mandan hacer para ver cómo coño nos las apañamos con lo que hay… Y otra muy diferente es hacerlo porque uno cree de verdad que todas esas cosas sirven para algo, una cosa es hacer lo que te imponen hacer, y la otra es creer en ello, así que no se use de argumentos cómo: si no te gusta la UNI pus vete, o no hagas lo que no quieras, etc.)

    En fin, saludos.

  9. Tienes razón con lo de Descartes: antes de él, en la Cristiandad (o el catolicismo) había una idea fuerte de Comunidad: Familia, Gremio y Municipio: había estrechas relaciones sociales sostenidas por estas estructuras; eran las únicas proporcionales al cuerpo (en tanto que todos se ‘conocían’, y no eran un mero número como hoy somos en las ciudades), por tanto, con esos lazos comunitarios tan fuertes se haría imposible caer en los instrumentos de poder o ser meros individuos de consumo: sin embargo, con la filosofía cartesiana se inicia la Modernidad o época del egoísmo, asentada sobre la falacia de la diosa Razón (más incomprensible que Dios; una cosa es ser racionalista y otra venerar a la diosa Razón), y con ello se han ido desligando esas relaciones sociales comunitarias en beneficio del individualismo, como además no podía ser de otra manera. Que luego me digan algunos que han leído el prólogo de Alba Rico a La taberna Errante de Chesterton que se puede ser comunista y conservador: es más, que el que no lo sea es un criminal (demostrando por otro lado la idea de libertad que alguno tiene). Pues no. ¿Qué es eso de que son conservadores? En España, cuna de la Cristiandad, esas estructuras sociales (sobre todo Familia, Gremio (o Sindicato) y Municipio (o Vecindad)) están siendo destruidas progresivamente por estos que se dicen progresistas (y entre ellos, los que se dicen comunistas conservadores (y que llaman al que no lo es ‘criminal’), ¿qué pretenden conservar estos? ¡Que lo digan claramente!) dejando de esta manera el campo libre al capitalismo (pues la única resistencia la podían ofrecer las comunidades con fuertes lazos sociales dentro de las tres estructuras comentadas), que será la culminación de ese racionalismo que empieza con Descartes y que culmina en la sociedad globalizada de mero consumo del siglo xxi.

    Y en efecto, a esto lo llamas tú “la universidad al servicio del consumo y la técnica”. Sí, de acuerdo contigo. Con estas ideas de conservadurismo progresista, o de progresismo a pelo no me sorprende que lleguemos a esto. No sé quien se sorprende. La verdad que eso de las superestructuras para explicar la Historia ya no cuela.

  10. Don Antropónimo

    No estoy del todo seguro que el ‘gremio’, la ‘familia’, etc. se puedan realmente oponoer a lo privado del capitalismo.

    Por un lado entiendo lo que dices… pero por otro, me queda la duda que lo público es otra cosa que la mera organización de familias. (Si haz ido al curso de Liria de Antropología seguramente esto te suena bastante). Lo público suguiría, de hecho, como oposición a la familia, y en cierto sentido, también al gremio.

    Puesto, que si bien la familia es una especie de sortilegio contra ese movimiento individualista; no es menos cierto que en algunos lugares (tales como empresas y varios países) la (o una) familia puede llegar a ocupar cargos de poder y repartirlos para su propio beneficio… conviertiendo al apellido en el beneficiado absoluto del poder… como antiguamente era la monarquía y como lo sigue siendo en los círculos de alto empresariado en donde el matrimonio (y las fundaciones de familia) siguen siendo una manera de enriquecerse a través del establecimiento de relaciones. De igual manera el gremio dada su estructura se presta facilmente a los intereses privados…

    Esto va mucho más allá del simple ‘conocer’ al otro. Se trata de que siempre que querramos ceñir a lo público a una determinada forma, vamos a acabar siempre convirtiéndolo en otra cosa. Lo público, me parece, está ahí… Incluso, en cierta medida, está también la universidad, está siempre que hay gente y sobre todo, gente que se resista a la organización -no tanto por lo que se pueda conseguir, sino porque viene a ordenar lo que no necesita orden: lo público.

    Tampoco se trata, creo yo, de conservar nada. No entendí del todo eso de los comunistas conservadores, pero dos cosas son seguras. En este punto no se puede querer conservar nada… la universidad (si nos creemos el cuento de que se inició como una libre asosiación de alumnos y maestros -pero que no tardó, repito, en que la iglesia se la apropiara-) ya poco tiene que conservar… de igual manera en la sociedad en general.

    ¿Qué la opción al capitalismo este que padecemos sea una vuelta a esos valores de antaño, de la familia, la lealtad, etc.? La verdad no me parece ninguna alternativa.

    Salud.

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