Participar es sencillo:
Si quieres mandar algún texto sólo tienes que enviarlo a lacavernadefilosofia@gmail.com y lo colgaremos o bien directamente o bien como archivo, dependiendo de la extensión. Si el texto es muy grande es útil que adjuntéis un parrafito diciendo de qué va. La discusión, para quien la desee, se puede establecer mandando archivos completos o contestando a través de los “comentarios”, abiertos para todas las entradas, y para todo el público.
Sobra decir que, en pos de abrir las puertas a una más amplia variedad de posturas, “La Caverna” no se responsabiliza, colectivamente, de todos los documentos y comentarios que aparezcan en este blog. La Caverna no es (podría serlo, por qué no) una asociación con una postura filosófica, política etc. común, y mantiene numerosas discusiones internas. Trataremos de ir equilibrando las publicaciones para que todo el mundo pueda aportar algo y, al mismo tiempo, en líneas generales se exprese la mayoría.
Aceptamos todo tipo de opiniones (racionalistas, positivistas, literarias, eruditas, kantianas, hegelianas, marxistas, platónicas, leninistas, estalinistas, trotskistas, católicas, leninista-católicas, platónico-hispanas, falangistas auténticas, nietzscheanas, realistas, instrumentalistas, heisengerbgödelianas, deleuzianas, buenistas, althusserianas, vitalistas, internacionalistas, nominalistas, nacionalistas, románticas, metafísicas, materialistas, inclasificables, jorodowskyanas, derridianas, tomistas, artaudianas, atomistas, parmenídeas, empiristas, mecanicistas, escépticas, liberales, neoliberales, socialdemócratas, radicales, moderadas y todo lo contrario) siempre y cuando estén, al menos intencionalmente, fundadas.
Creemos que cualquier intento de promover la dialéctica en la facultad de filosofía es deseable, no es que nos guste tener que poner paréntesis tan largos (acaso la discusión generalizada y fundamentada sea la única manera de que el paréntesis superior se ordene).
Gracias.
Si no estais adscritos a ninguna ideología, ¿por qué aparece en vuestro logo una estrella roja?
“La estrella roja de cinco puntas es, a menudo, un símbolo del socialismo o del comunismo que representa a la vez los cinco dedos de la mano del trabajador y los cinco continentes, lo que se relaciona con el internacionalismo del lema marxista: Trabajadores del mundo, ¡uníos!. Otra posibilidad menos frecuente las relaciona con los cinco grupos sociales que posibilitaron el tránsito al socialismo: la juventud, los militares, los obreros, los campesinos y los intelectuales.
Puesto que Marx y Engels la usaban de símbolo, la estrella roja fue colocada junto a la hoz y martillo en la bandera roja soviética. De ahí rápidamente diferentes tendencias socialistas fueron identificándose con esta.”
Fuente: http://www.es.wikipedia.org/wiki/estrella_roja
Para que nadie se engañe. Mayoritariamente la caverna se compone de gente políticamente comprometida con una lucha anticapitalista, sólo desde la cual, entiende, es posible defender una universidad en condiciones. Ello, por cierto, tampoco es algo muy determinado, puesto que dentro del anticapitalismo hay muchos tipos de caminos.
Lo cual no es óbice para que en la caverna hayan participado, participen y vayan a participar personas de todo tipo, contrarias ideológicamente a la mayoría de la caverna, o indiferentes a la política en general pero sí interesadas en colaborar para construir una facultad mejor.
Por otra parte, deseamos que a construir esta facultad contribuyan cuantas más personas mejor, y estamos convencidos de que es bueno discutir y entenderse.
En todo caso, animamos a quienes nos leen a que se planteen si es deseable convertir este espacio con el que humildemente intentamos contribuir al bien de la facultad en un depósito de frikis de internet buscando cómo malgastar mejor su tiempo, o en un espacio de gente sensata que se atreve a echar una mano en la facultad. Nada más.
Desde fuera de la facultad (aquellos que ya nos hemos licenciado y apenas pasamos por allí)tengo que felicitaros por el blog. Me ha venido muy bien para conocer los vídeos de Fuentes y Liria y echar un vistazo a algunos artículos.
Sólo preguntaba… ¿Me estás diciendo que malgasto mi tiempo preguntando y que soy un friki de internet?
Quería que quedase manifiesta la incongruencia, simplemente. Es como si uno de esos países que tienen en la bandera un AK-47 “Kalashnikov” de repente afirma que son pacifistas…
No tenéis ideología, pero en vuestro “emblema” aparece un símbolo político conocido por todos. Imagína que en vez de eso es un águila con el “Una, Grande, Libre” o una cruz gamada, a lo mejor así vez mejor la incoherencia.
No malgastaré más mi tiempo, tranqui.
“XXI. Pero con su victoria se puso de manifiesto también el error fundamental de Marx. Él indicó con exactitud cómo lograr el cambio total de la situación. Pero no nos dijo cómo se debería proceder después. Suponía simplemente que, con la expropiación de la clase dominante, con la caída del poder político y con la socialización de los medios de producción, se establecería la Nueva Jerusalén. En efecto, entonces se anularían todas las contradicciones, por fin el hombre y el mundo se habrían visto claramente en sí mismos. Entonces todo podría proceder por sí mismo por el recto camino, porque todo pertenecería a todos y todos querrían lo mejor unos para otros. Así, tras el éxito de la revolución, Lenin pudo percatarse de que en los escritos del maestro no había ninguna indicación sobre cómo proceder. Había hablado ciertamente de la fase intermedia de la dictadura del proletariado como de una necesidad que, sin embargo, en un segundo momento se habría demostrado caduca por sí misma. Esta “fase intermedia” la conocemos muy bien y también sabemos cuál ha sido su desarrollo posterior: en lugar de alumbrar un mundo sano, ha dejado tras de sí una destrucción desoladora. El error de Marx no consiste sólo en no haber ideado os ordenamientos necesarios para el nuevo mundo; en éste, en efecto, ya no habría necesidad de ellos. Que no diga nada de eso es una consecuencia lógica de su planteamiento. Su error está más al fondo. Ha olvidado al hombre y ha olvidado su libertad. Ha olvidado que la libertad es siempre libertad, incluso para el mal. Creyó que, una vez solucionada la economía, todo quedaría solucionado. Su verdadero error es el materialismo: en efecto, el hombre no es sólo el producto de condiciones económicas y no es posible curarlo sólo desde fuera, creando condiciones económicas.”
Párrafo XXI de la Encíclica de Benedicto XVI
Spe Salvi
Amén, ciega obediencia al apostolado.
queria saber de que manera se puede colaborar con vosotros en ese ideal común de una universidad propiamente dicha desde la aportación de los nuevos alumnos